
Las colinas de viñedos y las pequeñas iglesias, los castillos y monasterios, así como los impresionantes bosques y los delicados bosquecillos de abedules otorgan un especial aspecto al extenso territorio del sudeste esloveno. La región de Dolenjska que, a través de las pintorescas sierras Gorjanci, se enlaza con la región de Bela krajina, y en su parte superior con la región de Posavje es una tierra de innumerables posibilidades de entretenimiento y exploración de particularidades naturales y, además de abundantes descansos en los senderos del patrimonio y en las rutas del vino.
La ciudad de
Ribnica, cuna de la producción de objetos de madera de Dolenjska, invita con el
Castillo de Ribnica y su museo etnológico. Asimismo, es posible ver la fabricación de las artesanías tradicionales en los talleres de la ciudad y en numerosos eventos. En
Kočevje, centro de uno de los territorios más boscosos de Europa, es posible visitar
Kočevski Rog, una reserva de bosque virgen, o ingresar a las grutas Ledena jama y Želinje, así como relajarse en el lago o a orillas del río Rinža. En esta región existen numerosos recorridos bien señalizados destinados al senderismo, a la actividad didáctica, al ciclismo y a la equitación. Quien busca sitios apartados debe visitar la región de Kostelsko, donde el
Castillo de Kostel invita a visitar la misteriosa tierra sobre la cañada del río Kolpa y la cercana legendaria cascada slap Nežica. El territorio de las leyendas del héroe esloveno Peter Klepec tiene su centro en Osilnica, el valle de las siete iglesias, que ofrece numerosas opciones para el descanso: desde los deportes acuáticos en el río Kolpa hasta los recorridos destinados al senderismo y al ciclismo.
Para quien prefiera viajar hacia el Sur siguiendo las aguas, deberá, desde el centro de Eslovenia, dirigirse hasta el río
Krka. Desde su nacimiento en una gruta kárstica y hasta
Žužemberk, una localidad que posee uno de los castillos más pintorescos de Eslovenia, el río que propulsaba las ruedas de los molinos, fluye por las represas que ahora atraen a los aficionados al piragüismo, así como a los pescadores. Otro tipo de experiencias es la que ofrece Temenica, afluente del río Krka que, a través del pintoresco valle del lecho de río seco, sumideros y depresiones, invita a visitar
Trebnje y
Mirna peč.
El río Krka le da un aspecto peculiar a la ciudad de
Novo mesto, la metrópoli de la región de Dolenjska situada sobre siete colinas. No muy lejos de la ciudad hay un gran número de monumentos histórico-culturales y sacros, también se encuentran las
Termas Dolenjske Toplice,
el castillo grad Otočec único en Eslovenia por su localización sobre una isla en el centro del río Krka, así como las
Termas Šmarješke Toplice. La proximidad a las sierras Gorjanci promete experiencias a los senderistas, los ciclistas y a los cazadores, el monte
Trška gora, sobre la ciudad, indica que nos encontramos en la región vitivinícola de la famosa especialidad eslovena: el vino cviček.
La tradición de los nobles vinos enlazada por las rutas del vino es también una característica de la región de Bela krajina, donde invitan las ciudades de
Semič, Metlika y Črnomelj. Cerca de la ciudad de Metlika se encuentran las
Rosalnice con las conocidas
Tri fare: tres iglesias góticas de peregrinación del s. XIV o s. XV apretadas detrás de una muralla. En el pueblo de
Rožanec se encuentra conservado el templo romano dedicado al dios de la luz solar Mitra y, en los alrededores de Črnomelj, es posible visitar el
Parque regional Lahinja.
A través de las sierras Gorjanci, que limitan la región de Bela krajina, junto al río Krka y hasta su desembocadura en el Sava continúa la región de Dolenjska: desde la ecuestre
Šentjernej se dirige a
Pleterje con su renombrado convento de Cartujos.